Respiración nasal al correr: cómo empezar

Corredor al amanecer en una ruta de montaña, respiración nasal al correr

La respiración al correr es de esos temas que separan al que recién empieza del que lleva años. Cada vez más corredores exploran la respiración nasal como una forma de controlar el ritmo. Acá te contamos de qué se trata y cómo empezar.

Por qué respirar por la nariz al correr

La nariz filtra, humedece y entibia el aire antes de que llegue a los pulmones —algo que la boca no hace—. Por eso muchos corredores usan la respiración nasal en sus rodajes suaves: al no poder meter aire tan rápido como por la boca, te obliga a mantener un ritmo más controlado y conversacional.

El problema de empezar

Si nunca lo has hecho, los primeros intentos se sienten raros: parece que no entra suficiente aire. Es normal. La clave es bajar el ritmo al principio y dejar que el cuerpo se acostumbre. No se trata de aguantar la respiración, sino de correr más suave.

Cómo empezar paso a paso

  • Elige un rodaje fácil, no una sesión de velocidad.
  • Sincroniza con la zancada: por ejemplo, inhala en 3 pasos y exhala en 2.
  • Empieza con tramos cortos de respiración nasal y alterna con boca cuando lo necesites.
  • Sé paciente: puede tomar semanas que se sienta natural.

Cuando el aire no entra cómodo

Si sientes las fosas nasales estrechas, ahí es donde una tira nasal ayuda: mantiene las paredes de la nariz abiertas, así respirar por la nariz se siente más cómodo durante el rodaje. No hace el trabajo por ti, pero quita una molestia.

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