Si entrenas o sigues a deportistas, seguro escuchaste hablar de la Zona 2. Se puso de moda, pero no es un invento nuevo: es una de las bases del entrenamiento de resistencia. Te explicamos qué es en simple.
Las zonas de entrenamiento
Tu esfuerzo físico se puede dividir en zonas según qué tan fuerte trabajas, normalmente medidas por tu frecuencia cardíaca. Van desde la Zona 1 (muy suave) hasta la Zona 5 (máximo esfuerzo). La Zona 2 es de las más suaves: un ritmo cómodo y sostenible.
Cómo se siente la Zona 2
La forma más fácil de reconocerla: es el ritmo al que puedes mantener una conversación sin quedarte sin aire. Si puedes hablar en frases completas mientras te mueves, probablemente estás en Zona 2. Si solo te salen palabras sueltas, ya te pasaste.
Por qué se volvió tan popular
Entrenadores y deportistas de resistencia la usan como base de sus planes porque permite acumular volumen de entrenamiento sin el desgaste de la alta intensidad. La idea, muy repetida en el mundo del running y el ciclismo, es construir una base aeróbica sólida antes de sumar velocidad.
El detalle: cuesta ir tan lento
Lo más difícil de la Zona 2 es la disciplina de ir suave cuando el cuerpo quiere acelerar. Acá es donde muchos usan la respiración nasal: como no puedes meter tanto aire por la nariz, te ayuda a mantener el ritmo bajo de forma natural.
Tu herramienta para no acelerarte
Si entrenas en Zona 2 respirando por la nariz y sientes las fosas estrechas, una tira nasal las mantiene abiertas para que sea más cómodo. Conoce nuestras tiras nasales.